Alergia y Haloterapia

La HALOTERAPIA,  como terapia natural clínicamente probada para las alergias respiratorias, no solamente ofrece el alivio necesario sino que también puede impedir las frecuentes reapariciones de los síntomas, con una eficacia de un 82%.
Recomendaciones:

Es aconsejable hacer tratamientos de 10 a 15 sesiones de 50 minutos, a ser posible en días continuos, para conseguir la máxima eficacia de la terapia.

Se ha de iniciar el tratamiento en cuanto aparecen los síntomas de la alergia.

Nuestras recomendaciones están basadas en las indicaciones de los equipos médicos que se dedican a la investigación de la Haloterapia, entre los que se encuentra el de Alina Chervinskaya, neumóloga que colabora directamente con nuestro fabricante de Halogeneradores (Halomed).

Más información www.chervinskaya.com

Beneficios de la Haloterapia para la Alergia.

La HALOTERAPIA, consiste en respirar un ambiente saturado por micro partículas de SAL 100% de origen mineral y ha sido reconocida clínicamente como terapia natural muy eficaz y libre de medicamentos para las alergias.

La Haloterapia, en nuestras Cuevas de Sal, evita los síntomas de las alergias por la acción antiinflamatoria y consiguiente ampliación de las vías respiratorias. Las micro partículas de sal llegan a cada área de los senos paranasales y del sistema respiratorio, expulsando los alérgenos y desbloqueando las obstrucciones en los bronquios y bronquiolos, así como en las cavidades nasales, sin ningún efecto secundario. Así, con las sesiones de Haloterapia, se consigue un descenso de la mucosidad, la inflamación, la hiperactividad bronquial y se favorece la expectoración.

La alergia no es una afección aislada en primavera sino que se puede extender a otras épocas del año como el otoño o el invierno. Los cipreses y las plantas arizónicas son las culpables del picor de ojos y nariz durante los meses de enero, febrero y marzo. Las arizónicas ya afectan a un 50% de los alérgicos en el invierno, lo que puede llevar a la confusión con los típicos catarros o gripes.

Su alta presencia ha multiplicado de forma exponencial las concentraciones de pólenes a la vez que se ha incrementado la prevalencia y severidad de la alergia “invernal”, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

Los pólenes que más nivel de alerta crean en España  y se expanden a un mayor número de población son las temidas gramíneas, afectando al 80% de las personas alérgicas.

Nuestras salas o Cuevas de Sal, están diseñadas para ayudar a los adultos y niños que sufren de alergias a aliviar sus síntomas de forma natural, y a encontrarse mejor en un ambiente seguro y relajado. En ellas se combinan los efectos de un Spa con los de un centro de tratamiento con la tecnología más avanzada.

Los medicamentos de prescripción médica ofrecen un alivio temporal, pero los síntomas pueden reaparecer una y otra vez. La Haloterapia impide su reaparición en el 82% de los casos y está reconocida como terapia clínica en Estados Unidos, Canadá, Italia e Inglaterra,  mientras que en Rusia forma parte del sistema de salud como terapia oficial.

Leer más. ¿Qué es Alergia?

Gramineas

Las alergias, también llamadas reacciones de hipersensibilidad, son respuestas exageradas del sistema inmunológico al entrar en contacto con determinadas sustancias, llamadas alérgenos. Su aparición se recrudece en primavera, porque uno de los grupos de alérgenos más frecuentes son los pólenes, unas células reproductoras de las plantas que proliferan durante esta estación. Otros agentes alérgenos son los hongos ambientales, los ácaros de polvo y los epitelios de algunos animales. También pueden generar reacciones alérgicas determinados alimentos o fármacos y la picadura de insectos como abejas o avispas.

Causas

Se estima que un 20 por ciento de la población sufre algún tipo de reacción alérgica y parece ser una cifra que va en aumento. Los especialistas estiman que en los próximos 20 años, las alergias podrían formar parte del 30 por ciento de la población española. Estos son los principales alérgenos:

En parte, el aumento podría deberse a que en los países industrializados los niños no tienen contacto directo con múltiples microorganismos (virus y bacterias). Esta protección podría hacer que su sistema inmune no se estimule lo suficiente y crezcan más vulnerables ante los agentes externos.

No obstante, se sospecha que existe una predisposición hereditaria a las alergias, lo que significa que un niño cuyos padres son alérgicos probablemente desarrolle algún tipo de sensibilización, aunque no necesariamente hacia la misma sustancia que rechazan sus padres.

Síntomas

A pesar de que son muy molestas, por lo general, las alergias no son complicaciones graves, pero sí pueden acabar en cuadros más complejos, como el asma. De hecho, se calcula que el 80 por ciento de los asmáticos tienen, en menor o mayor grado, una base alérgica.

Las reacciones alérgicas pueden ser leves o graves. La mayoría de ellas consiste sólo en la molestia que causa el lagrimeo y el picor en los ojos, además de algunos estornudos. En el extremo opuesto, las reacciones alérgicas pueden poner en peligro la vida si causan una repentina dificultad respiratoria, un mal funcionamiento del corazón y un acusado descenso de la presión arterial, que puede acabar en shock. Este tipo de reacción, llamada anafilaxia.

Prevención

Evitar un alérgeno es mejor que intentar tratar una reacción alérgica. Cuando no se pueda evitar totalmente el contacto con el alérgeno, es recomienda reducir la exposición al mismo. Dado que algunos alérgenos, en especial los que transporta el aire, no pueden evitarse, los médicos suelen utilizar métodos para bloquear la respuesta alérgica y prescriben medicamentos para aliviar los síntomas. La inmunoterapia alergénica (inyecciones contra la alergia) puede brindar una solución en estos casos. Los antihistamínicos  son los fármacos más comúnmente usados para tratar las alergias (pero no se utilizan para tratar el asma).

Tipos

Los diferentes tipos de reacciones alérgicas generalmente se clasifican según su causa, la parte del cuerpo más afectada y otros factores. Los tipos de alergia más comunes son los siguientes:

Diagnóstico

Gramineas

Como cada reacción alérgica es desencadenada por un alérgeno específico, el principal objetivo del diagnóstico es identificar ese alérgeno. Este puede ser una planta estacional o el producto de una planta, como el polen de la hierba o la ambrosía. El alérgeno puede causar una reacción alérgica cuando se deposita sobre la piel o entra en un ojo, es inhalado, ingerido o inyectado.

Existen pruebas que pueden ayudar a determinar si los síntomas están relacionados con la alergia y a identificar el alérgeno implicado. Una muestra de sangre puede mostrar muchos eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco cuyo número suele incrementarse durante las reacciones alérgicas. La prueba cutánea RAST (radioalergoabsorbente) mide las concentraciones en sangre de anticuerpos IgE específicos de un determinado alérgeno, lo cual puede ayudar a diagnosticar una reacción alérgica en la piel, rinitis alérgica estacional o asma alérgica.

¿Cómo diferenciar un catarro y alergia?

Los catarros tienen una duración de cinco a siete días, se asocian a la congestión nasal, secreción densa y se suele acompañar de fiebre, malestar general o dolor de garganta.

En cambio, los síntomas de alergia son picor de ojos y nariz, enrojecimiento ocular, lagrimeo y secreción nasal clara. Además, tienen varias semanas de duración y con variable intensidad de los síntomas, dependiendo de la exposición al alérgeno.

La diferencia principal entre una patología y otra suele ser la fiebre, que en ningún caso aparece en los pacientes que tienen alergia.  Además, los alérgicos no suelen tener siquiera malestar general y dolores musculares.

Tratamientos

Antihistamínicos:

Los antihistamínicos bloquean la acción de la histamina, un producto químico generado por el organismo en respuesta a los alérgenos. La histamina puede causar estornudos, moqueo, picor en los ojos o en la piel o urticaria. Tenga en cuenta que los antihistamínicos no favorecen a todas las personas. Muchas personas son conscientes de que los antihistamínicos pueden causar somnolencia, pero en los niños y algunas personas mayores, que a veces tienen el efecto opuesto, produce agitación o comportamiento hiperactivo.

Haloterapia:

La Haloterapia, ofrece un tratamiento natural sin los efectos secundarios de los antihistamínicos, aportando beneficios tanto a nivel psíquico como físico y, especialmente, para problemas respiratorios, entre los que se incluyen los problemas provocados por alergias generales y estacionales.

Produce: